Aunque este plato se consume a lo largo de todo el año, los fréjoles (También llamados vainas o judías verdes) son sin duda el plato estrella del verano porque están en plena temporada. En la región se plantan distintas variedades de fréjoles, pero los más sabrosos para cocinar con patatas son los ‘coloraos’ (Aquellos que cuando están en su punto correcto de maduración se ven coloreados de rojo y verde).
Ingredientes para 4 personas
800 gr de fréjoles
600 gr patatas
Agua
Sal
Para el refrito:
3 dientes de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
Pimentón
Paso a paso
Primero lava los fréjoles y córtales las puntas (puedes hacerlo a mano o con la ayuda de un cuchillo). Si notas que por el lateral tienen hilos duros, debes quitárselos también con la ayuda de un pelapatatas. Una vez terminado, corta los fréjoles en trozos de 3 o 4 centímetros.
Pela las patatas, lávalas y trocéalas.
Pon a hervir una cazuela con abundante agua y sal. Cuando rompa a hervir, añade los fréjoles. Dependiendo de la variedad que uses y de cómo te gusten tardarás más o menos en cocinarlos.
Tras 20 minutos de cocción añade las patatas y deja que cueza todo junto a fuego suave otros 20 o 30 minutos hasta que patatas y fréjoles estén perfectamente cocinados.
Para el refrito, pela los ajos y córtalos en láminas finas. Fríelos en una sartén con 4 cucharadas de aceite. Cuando estén dorados, apaga el fuego y añade el pimentón. Añade el refrito a la cazuela con las patatas y los fréjoles y dales un hervor de unos 2 minutos para que se mezclen los sabores.
Si cocinas este plato en verano, te resultará conveniente prepararlo con varias horas de antelación a su consumo para que esté tibio de temperatura.

